Etiquetas

, ,


En el portal “Espacio público”, algunos economistas plantean la problemática de salir o no en aquellos países que forman parte de la UE. Cuáles serían los pro y contras de tales medidas. Nótese, que los/as trabajadores/as en todo momento son  variables permanente de ajuste….Pasen y lean.

euro1

Planteamiento

El objetivo de esta ponencia es enmarcar y ordenar una discusión abierta sobre la problemática actual y el futuro de la eurozona. Nos parece que la discusión que planteamos debe tener como objetivo final dar respuestas – aunque sean éstas provisionales e inseguras – a las dos preguntas siguientes: ¿va a sobrevivir el euro?, ¿debe sobrevivir el euro?

Para responder a la primera pregunta hemos imaginado los escenarios posibles en cada una de las dos alternativas: que el euro se disuelva o que se consolide. Los escenarios – descritos en el epígrafe 3 – son las situaciones resultantes de las posibles formas de resolver lo que consideramos el problema central de la eurozona, que describiremos muy brevemente en el apartado 2. En el apartado 4 se formulan las cuestiones sobre las que debería centrarse la discusión y de cuyas respuestas depende la probabilidad atribuible a cada uno de los dos escenarios.

La segunda pregunta ¿merece el euro sobrevivir? debe responderse teniendo en cuenta:

  • a) la probabilidad atribuible a cada escenario;
  • b) la estimación de las consecuencias económicas, sociales y políticas que su materialización comportaría;
  • c) los valores y preferencias políticas de quienes se pronuncian sobre esta cuestión.

Esquema de la crisis

Comenzaremos por hacer un breve esbozo de cómo se ha producido y ha evolucionado la crisis de la eurozona.

La primera idea es que la crisis debe ser entendida como resultado no de un choque exógeno, sino de la propia dinámica interna de la UME derivada de un diseño defectuoso. Es decir, que una perturbación externa – la crisis en los Estados Unidos – pudo precipitarla pero que, en cualquier caso, se había producido sin ella.

El mecanismo central de la crisis sería: las tasas de inflación diferentes entre los países del Norte y los países del Sur han provocado una pérdida de competitividad de los segundos respecto de los primeros generadora de los déficits comerciales de aquellos y de la consiguiente acumulación de deuda externa. Expuesto de otro modo, el exceso de ahorro del bloque Norte financia sus déficits comerciales al bloque Sur, haciendo posible así que éste absorba su excedente de producción.

Sobre cómo se generaron los diferenciales de inflación entre el bloque Sur y el bloque Norte existen tres explicaciones no excluyentes:

  • a) flujo masivo de capitales del Norte a los países del Sur, que se produce al desaparecer el riesgo de variación del tipo de cambio por la creación del euro y que provocó euforia financiera y burbujas en éstos;
  • b) inadecuación del tipo de interés único que marca el Banco Central Europeo a las necesidades de países diferentes, resultando excesivamente bajo para unos – Sur – y demasiado alto para otros – Norte –, apareciendo, en consecuencia, en los primeros una inflación más elevada que en los segundos;
  • c) Podríamos denominarlo neomercantilismo alemán y es una estrategia que consiste en que Alemania resuelve su problema de insuficiencia de la demanda interna promocionando sus exportaciones mediante la contención acordada con los sindicatos del crecimiento de salarios y precios.

Mientras los déficits comerciales persisten, la deuda externa crece pero – por el estallido de las burbujas, por la eclosión de la crisis en los Estados Unidos o porque la deuda había alcanzado un nivel de saturación –, el deseo de endeudarse de familias y empresas y la voluntad de prestar de los acreedores cesaron. El colapso del crédito bancario, el derrumbe del sector de la construcción y la incertidumbre provocaron una contracción de las economías del Sur y, por la activación de los estabilizadores automáticos, el incremento de los déficits públicos, el crecimiento de la deuda pública y, para contenerlo, las medidas de austeridad aún en vigor. El endeudamiento público ha compensado el desendeudamiento privado y los organismos oficiales – BCE, ESM, EFSF y FMI – han cubierto posteriormente la retirada de los prestamistas privados.

El doble problema de la UME es ahora cómo eliminar (¿pagar?) el stock de deuda externa acumulada y el problema de conseguir que, sin recesión, en los países del Sur desaparezcan sus déficits corrientes – el flujo – para que el crecimiento de la deuda externa cese. La eliminación de las políticas de austeridad, la conversión de los déficits de los países del Sur en superávits y el estímulo de la demanda interna de Alemania lograrían reequilibrar la eurozona y restaurar su tasa de crecimiento.

Los escenarios

El futuro que podemos imaginar se bifurca en dos alternativas: ruptura del euro y continuidad del euro, surgiendo, según nuestra visión, cuatro posibles escenarios en caso de ruptura y tres escenarios si el euro sobrevive. Los escenarios de ruptura son:

Ruptura acordada del euro

Las condiciones de ruptura, fundamentalmente la redenominación de las deudas, se negociarían y se acordarían entre los países miembros y las autoridades de la UME.

Colapso financiero

Se produciría si, por elevarse mucho la prima de riesgo, la deuda se hace explosiva y, al no intervenir el BCE con fuerza suficiente, se llega al default de uno o varios países del Sur y a su salida del euro, aun en contra de su voluntad.

Ruptura por decisión de uno o varios países del Sur

Para eludir las tensiones sociales o por victoria electoral de un partido anti-euro el país decide abandonar la eurozona. En este caso y en el anterior serían los países que abandonen los que adoptarían una nueva moneda que podemos denominar euro débil porque inmediatamente se devaluaría.

Salida unilateral de Alemania

En este escenario es Alemania el país que decide salirse del euro y crear una moneda nueva para eludir la carga de subvencionar a los países del Sur. Esta moneda experimentaría una apreciación respecto al euro normal y podríamos llamarla euro fuerte.

Los escenarios de la continuidad del euro son:

Revaluación de Alemania

Alemania aceptaría una tasa de inflación más elevada que la de los países del Sur, permitiendo a éstos recuperar su competitividad, obtener superávits exteriores y controlar el crecimiento o reducir su deuda externa.

Devaluación de los países del Sur

Mediante la devaluación interna, es decir, logrando los países del Sur tasas de crecimiento de salarios y precios inferiores a las registradas en los países del Norte, se invertiría la situación que originó la crisis y los países del Sur podrían obtener superávits comerciales y reducir su endeudamiento.

Conversión de los países periféricos en un gigantesco “mezzogiono”

En este caso no se produciría devaluación interna o lo haría con mucha lentitud. Subsistirían los déficits externos e internos de los países periféricos y los superávits simétricos de Alemania. La deuda externa generada sería asumida, mediante monetización, por el BCE o condonada. Sería necesario un flujo continuo de transferencias de Norte a Sur. La UME se convertiría en la transfer union tan indeseable para los alemanes.

euro2

Cuestiones-guía para la discusión

Las cuestiones en torno a las que proponemos desarrollar la discusión serían:

  • 1. ¿Considera factible y probable una ruptura acordada del euro?
  • 2. ¿Puede considerarse que la devaluación interna es una política eficaz para que los países del Sur recuperen su competividad?
  • 3. ¿Respondería Alemania a la posible devaluación interna de los países del Sur con políticas de limitación del crecimiento salarial para preservar su actual ventaja competitiva?
  • 4. ¿Soportarán los países del Sur el desempleo elevado y las consiguientes tensiones sociales durante los largos períodos necesarios para lograr la devaluación interna?
  • 5. ¿Es la suavización o supresión de las políticas de austeridad la solución o una contribución a la solución de los problemas de la eurozona? ¿Son necesarias las medidas de austeridad para impulsar la devaluación interna?
  • 6. ¿Contribuyen las reformas que se proponen y que se aplican a restaurar el crecimiento económico de los países del Sur?
  • 7. ¿Aceptarán los mercados financieros proseguir con las compras de la deuda pública de los países del Sur siendo dudosa la solvencia de éstos pero estando respaldados por el compromiso del BCE de hacer “todo lo necesario”?
  • 8. ¿Considera que Alemania aceptará tasas de inflación más elevadas que las de los países periféricos para facilitar la recuperación de la competitividad de éstos?
  • 9. ¿Estará dispuesta Alemania, para garantizar la supervivencia del euro, a realizar las transferencias necesarias para que el Sur no colapse, es decir, a aceptar que la UME es, de hecho, una transfer union?
  • 10. ¿Puede la eurozona tener un superávit comercial permanente con el resto del mundo procurando mantener una paridad baja del euro?
  • 11. ¿Bastará que un país salga del euro para que, por contagio, se produzca la desintegración total de la eurozona?
  • 12. ¿Qué indicadores debemos observar para juzgar si la crisis de la eurozona se está superando o se está agravando? ¿Cómo se están comportando esos indicadores?
  • 13. ¿Se creará un mecanismo de autocorrección en la eurozona por el cual las autoridades de la UME – influidas por Alemania – suavicen las exigencias de austeridad impuestas a los países del Sur ante:
    • a) La excesiva contracción de las economía del Sur, que merma las posibilidades de exportación del bloque Norte; y
    • b) El riesgo de que en un país se alcance una tensión social excesiva o una deriva electoral anti-euro que provoque el abandono del país con la reacción de contagio que ello podría implicar?
  • 14. ¿Es plausible que Alemania prefiera la salida del euro como rechazo al papel de “donante” que le correspondería en la posible transfer union?
  • 15. ¿Cómo es previsible que evolucionen el crecimiento económico, el empleo y la calidad de la democracia en los escenarios más probables de cada una de las alternativas: disolución o permanencia del euro?
Anuncios