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21/05/2012, Chubut- República Argentina *

 

Una noticia despertó mi curiosidad: ¿Espionaje hacia organizaciones y personas provenientes de empresas que explotan las “minas a cielo abierto”?. ¿Otro “proyecto x”, a partir de los sectores privados?. Grande fue mi sorpresa al seguir leyendo y tropezarme con el link. Entré a él y allí comenzó todo…

 

Como el  informe es extenso, no exhaustivo, por razones de espacio – y para no aburrir a los lectores-  lo haré en dos entregas. En esta primera parte, trataré de introducir sobre el funcionamiento y tecnología empleada en este tipo de actividad, así como también los impactos ambientales que de ello derivan.

 

En la segunda entrega, expondré las reacciones de las poblaciones afectadas y la utilización por parte de empresas implicadas de “listas  negras” que  circulan afectando a  organizaciones  e individuos involucrados en la lucha medio ambiental;  litigios que pesan sobre estas empresas, y el accionar de funcionarios políticos, beneficiando con leyes protectoras de estos grandes capitales. También trataremos  sobre el efecto verdadero del empleo que implican en estos mega emprendimientos.

 

¿Qué es “la megaminería a cielo abierto”?

 

Existe consenso en la literatura sobre el tema en el sentido de que ninguna actividad industrial es tan agresiva ambiental, social y culturalmente como la minería a cielo abierto. Las innovaciones técnicas que ha experimentado la minería a partir de la segunda mitad del presente siglo han modificado radicalmente la actividad, de modo que se ha pasado del aprovechamiento de vetas subterráneas de gran calidad a la explotación «en minas a cielo abierto» de minerales de menor calidad diseminada en grandes yacimientos.

 

Para desarrollar esta actividad de extracción, se requiere que el yacimiento abarque  grandes extensiones; siendo más rentable cuanto más cerca de la superficie esté el mineral a extraer. A veces, es necesario excavar, con medios mecánicos o con explosivos, los terrenos que recubren o rodean la formación geológica que forma el yacimiento. Estos materiales se denominan, genéricamente, estéril, mientras que a la formación a explotar se le llama mineral. El estéril excavado es necesario amontonarlo en escombreras, fuera del área final que ocupará la explotación, con vistas a su utilización en la restauración de la mina una vez ter minada su explotación.

 

Las cortas son explotaciones tridimensionales de yacimientos que evolucionan en profundidad, generalmente de sustancias metálicas, aunque también existen cortas de carbón.

 

La morfología típica de una corta es similar a un cono invertido.

 

El arranque del mineral y del estéril, excesivamente en las minas metálicas, se realiza generalmente mediante perforación y voladura con explosivos. La carga se suele efectuar con palas cargadoras y el transporte mediante volquetes. En el caso de las cortas de carbón u otros minerales, el arranque del mismo se realiza mediante palas excavadores o retro-palas excavadoras. Los modernos equipos de excavación, las cintas transportadoras, la gran maquinaria, el uso de nuevos insumos y las tuberías de distribución permiten hoy remover montañas enteras en cuestión de horas

 

La dimensión final de la corta (su profundidad) viene dada por lo que se conoce como ratio: La proporción entre el estéril que hay que excavar con respecto al mineral que se va a explotar. Al aumentar la profundidad de la corta, el ratio aumenta, de manera que los valores de excavación del estéril acrecientan, y por tanto los costos suben.

 

No es mi intención referirme a la extracción del carbón, sino a los siguientes minerales: Oro, Plata, Cobre, Molibdeno, Cromo, Titanio, Circonio, Cerio, Cobalto entre otros. Lo terriblemente llamativo es del modo en que se lo extrae.

 

La tecnología en la extracción con cianuro por lixiviación

 

Las operaciones mineras que utilizan la tecnología de lixiviación sobre extracción del mineral que es un proceso usual en la ingeniería química para separar sustancias fácilmente solubles de un material sólido por extracción con disolventes apropiados, en este caso el oro con una solución de cianuro de sodio, una de las sales más venenosas que existen. Junto al cianuro se emplean diariamente decenas de millones de litros de agua. Como parte del proceso, se cavan cráteres gigantescos, que pueden llegar a tener más de 150 hectáreas de extensión y más de 500 metros de profundidad.

 

Es importante a tener en cuenta que el proceso de lixiviación (cyanide heap leach mining)  es muy rentable en los yacimientos pobres de ese metal, siendo  el uso en forma abusiva por estas  empresas, debido a los altos precios que están cotizando estos minerales en la actualidad, implicando una peligrosidad e insensatez ante el medio ambiente, por la codicia desmesurada de estos grandes pulpos, como lo afirma la DuPont Corporation (citado por Alberswerth), es “económicamente viable extraer minerales con solamente 0,01 onzas de oro por cada tonelada de mineral.  Esta tecnología ha venido a sustituir a la recuperación de oro por amalgamación con mercurio, proceso ineficiente en términos de recuperación, ya que permite solo un 60 por ciento de recuperación del mineral, en comparación con más de un 97 por ciento en caso de extracción con cianuro”. (La amalgamación es el proceso mediante el cual el mineral se une con la sustancia utilizada, en este caso mercurio, para efectos de separarlo del resto del material.). “La producción de este metal por el proceso de extracción por lixiviación con cianuro aumentó de 468,284 onzas en 1979 a 9,4 millones de onzas en 1991”, según lo reconoció el Instituto del Oro (Gold Institute, citado por Young, 1993). Para alcanzar el nivel de producción de 1991, se trataron más de 683 millones de toneladas de mineral con cianuro.
Las operaciones mineras que utilizan esta tecnología de extracción por lixiviación con cianuro en minas a cielo abierto se componen de seis elementos principales, que son:

 

  • la fuente del mineral
  • la plataforma y el cúmulo
  • la solución de cianuro: un sistema de aplicación y recolección
  • los embalses de almacenamiento de solución
  • una planta para la recuperación de metales.

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La minería a cielo abierto trastorna grandes extensiones de tierra. En varias operaciones también usan material de desecho previamente extraído. Se trituran las menas (rocas que contienen el mineral) y se les amontona en un cúmulo que se coloca sobre una plataforma de lixiviación (leach pad). Los cúmulos de material triturado varían en su tamaño. Un cúmulo pequeño puede estar constituido por seis mil toneladas de mineral, mientras que un cúmulo grande puede tener hasta  600 mil toneladas, llegando a medir cientos de pies de alto y cientos de yardas de ancho. Las plataformas de lixiviación pueden variar en tamaño. Pueden tener aproximadamente entre uno y 50 acres (una hectárea equivale a 2.471 acres). El tamaño de la plataforma depende de la magnitud de la operación y la técnica de lixiviación. Generalmente, las plataformas de lixiviación tienen un forro (liner) de materiales sintéticos y/o naturales que se usan para “tratar” de evitar filtraciones. A veces, las operaciones utilizan forros dobles o triples. El uso de varios forros efectivos es económicamente viable y ventajoso para el ambiente, dado que una plataforma con filtraciones pueden contaminar los recursos hídricos con cianuro.

 

Una vez que el mineral triturado es apilado en la plataforma de lixiviación, se le rocía uniformemente con millones de litros de agua mezclada con varias toneladas de una solución de cianuro de sodio.

 

Un sistema de regaderas dispersa la solución de cianuro a 0.005 galones por minuto por pie cuadrado (típicamente). Para un cúmulo pequeño (de 200 por 200 pies), esta velocidad equivale a 200 galones por minuto. La solución de cianuro contiene entre 0.3 y 5.0 libras de cianuro por tonelada de agua (entre 0.14 y 2.35 Kg. de cianuro por tonelada de agua), y tiene una concentración promedio de 0,05 por ciento (alrededor de 250 miligramos por litro de cianuro libre).

 

La solución de cianuro lixivia (lava y amalgama) las partículas microscópicas de oro del mineral mientras se filtra por el cúmulo. Los ciclos de lixiviación duran desde unos cuantos días hasta unos cuantos meses, dependiendo del tamaño del cúmulo y de la calidad del mineral.
La solución de cianuro que contiene el oro -llamada la solución “encinta”- fluye por gravedad a un embalse de almacenamiento. Desde el embalse de almacenamiento se usan bombas o zanjas con forros para llevar la solución hacia la planta de recuperación de metales.

 

Los métodos más usados para la recuperación del oro contenido en la solución “encinta” de cianuro son la precipitación con zinc (método Merrill – Crowe) y la absorción con carbón. En el proceso de precipitación con zinc, se agrega zinc en polvo y sales de plomo a la solución “encinta”.El oro se precipita (se separa) de la solución mientras el zinc en polvo se combina con el cianuro. Luego se funde el precipitado para recuperar el oro. Los productos finales de este proceso son el oro en barras (gold ore bullion) y una solución de cianuro “estéril” (sin oro) (barren solution), la cual se transfiere con bombas a un embalse de almacenamiento o diques de cola. También se origina material de desecho (slag material) que consiste en impurezas, incluyendo metales pesados.

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Normalmente se descargan estas escorias en un cúmulo de material de desecho.

 

La alternativa preferida por la mayoría de las operaciones es la absorción con carbón, sobre todo en las operaciones más pequeñas y en aquellas en las que las cantidades de plata que viene asociada con el oro en la solución “encinta” son menores. En este proceso, la solución encinta es impulsada por bombas a través de columnas de carbón activado. El oro y la plata de la solución se adhieren al carbón, y la solución “estéril”, que todavía contiene cianuro, se lleva a los diques de cola. El oro y la plata son separados del carbón por un tratamiento con soda cáustica caliente. Después, la solución pasa por una célula que contiene un ánodo de acero inoxidable y un cátodo para captar el metal. El carbón gastado Se reactiva en un horno para poder reutilizarlo. En las operaciones de extracción por lixiviación se utilizan los diques de cola para almacenar la solución de cianuro que luego se rociará sobre el cúmulo, sobre la solución “encinta” lixiviada del cúmulo y sobre la solución “estéril” que resultan del procesamiento del oro.

 

Por razones ambientales y económicas, todos los diques de cola deberían tener forros para evitar escapes de la solución de cianuro; pero en la realidad éstos se construyen a medida que va creciendo el cráter de la mina con la tierra removida, por lo que su integridad estructural queda comprometida. Es así que los accidentes por rotura de los diques de cola explican más de un tercio de todos los accidentes mineros ocurridos en las últimas dos décadas.

 

En estos tipos de operaciones se utilizan sistemas “cerrados” u “abiertos” para el manejo de la solución del cianuro. En un sistema “abierto” se trata o se diluye  la solución “estéril” que queda después de recuperar el oro, para cumplir con las normas aplicables de calidad de agua para concentración de cianuro, descargándose luego al ambiente. En el sistema “cerrado” se recicla o se reutiliza la solución “esteril” para minimizar la necesidad de mas cianuro y cumplimentar con las normas ambientales que sean aplicadas en el sitio minero. En EEUU, grandes tierras federales están implementándose el sistema “cerrado”.

 

El impacto ambiental

 

Varios estudios y autores de los mismos han dado muestra en sus investigaciones de oro, con tecnología por lixiviación con cianuro, en la minería a cielo abierto.

 

El periodista canadiense de prensa y radio radicada en Ecuador,  Jennifer Moore, en un escrito sobre “mitos y realidades sobre la minería transnacional”, des mistifica algunos argumentos emanados de las empresas y políticos -de intereses pocos claros-, que suelen afirmar respecto a que la actividad puede “ser limpias” y “solucionables  técnicamente” en los casos puntuales de problemas que surgiesen en el medio ambiental. Afirma que “las tecnologías que permiten la explotación de yacimientos son altamente contaminantes y destructivas. La minería demanda enormes cantidades de agua, que contamina permanentemente con químicos como el cianuro. El drenaje ácido, y otras formas de contaminación, son efectos comprobados y a veces comienzan después de que se retiró la empresa y se cerró la mina. En promedio se extrae un 0,51% de cobre de la roca (antes en Estados Unidos, a comienzos del siglo XX, era 2,5%) y 0,0001% en el caso del oro. Por cada onza de oro producida, se genera un promedio de 79 toneladas de desechos”. Agrega, “el fenómeno del drenaje ácido puede durar cientos o miles de años, y puede ser particularmente grave cuando la explotación minera está ubicada en zonas de nacimientos de agua o en cabeceras de cuencas. Adicionalmente se estima que, en el caso del cobre por ejemplo, se utilizan entre 10.000 y 30.000 litros de agua por día. Muchos Estados otorgan el uso y/o control sobre el agua con las concesiones mineras sin costo para las empresas.” De ejemplo nos detalla que, “en El Salvador hay 29 proyectos de minería metálica radicados en la región montañosa del norte. Los ríos que abastecen el país vienen de aquí, y sólo el Río Lempa, por ejemplo, sirve a más de 50% de la población de la capital, San Salvador.”

 

En otro ejemplo sorprendente, como en la Pcia. De cabañas- EL Salavador-, Pacific Rim Mining Corp  el proyecto con una superficie de 144 kilómetros cuadrados y en fase de exploración para  extracción de oro y plata llamada El Dorado, nos refiere que “muchos habitantes se preocupan porque la mina propone consumir 30.000 litros de agua diarios durante su existencia, dependiendo de la misma fuente de agua que abastece a la población local sólo una vez cada semana. Actualmente el proyecto está suspendido debido a la oposición que ha generado, hasta que el Ministerio del Ambiente y Recursos Naturales presente un nuevo estudio sobre el proyecto, el cual estudiará el Parlamento de El Salvador. Un Estudio de Impacto Ambiental de dicho proyecto realizado por el ingeniero hidrológico, Robert Moran de EEUU, concluyó que ni la población ni el Parlamento tenían suficiente información sobre los posibles impactos sociales y ambientales del proyecto. Agregó que un gran porcentaje de proyectos similares ha generado pasivos ambientales negativos a través del mundo y muchas veces aparecen después que la mina se cierra.

 

También, Jennifer Moore, aporta según un estudio (de Earthworks/Oxfam America. (2004) Dirty Metals Report: Mining, Communities and the Environment, p18)  “que  el 39% de los bosques en peligro están amenazados por la minería de gran escala. Además, una cuarta parte de los sitios catalogados como Patrimonio Global por su valor natural, están amenazados por proyectos mineros o de hidrocarburos futuros. Asimismo más de un cuarto de las minas activas y los sitios de exploración se superpone con o están a 10 kilómetros de parques, reservas y otros áreas protegidas estrictamente, según el criterio de la UICN”. Agrega también, “en cuanto al aire, la fundición de metales contribuye con el 13% de las emisiones de dióxido de azufre a nivel mundial, y consume entre el 7 y 10 por ciento de la producción de energía, principalmente en base a carbón y petróleo”.

 

Según un informe sobre la minería a cielo abierto (MCA),  los impactos ambientales   que repercuten  sobre las etapas  de la exploración y la explotación, son:

 

Sobre la exploración citando al especialista Salinas, quien en 1993 expuso posibles causales  de impactos sobre las etapas de la exploración, detallándolas en:

 

ü  Preparación de caminos de accesos

 

ü  Mapeos topográficos y geológicos

 

ü  Montajes de campamentos e instalaciones auxiliares

 

ü  Trabajos geofísicos

 

ü  Investigaciones hidrogeológicas

 

ü  Apertura de zangas y pozos de reconocimiento

 

ü  Tomas de muestra

 

Durante la fase de explotación, los impactos que se producen están de acuerdo a los métodos utilizados. En este estudio realizado y aludiendo a autores especialistas en la materia como: Vaughan, Salinas, Elizondo, esquemáticamente especifican las distintas formas en que modifican el hábitat y la afectación al medio ambiente.

 

  • Afectación de la superficie: la MCA devasta la superficie, modifica severamente la morfología del terreno, apila y deja al descubierto grandes cantidades de material estéril, produce la destrucción de áreas cultivadas y de otros patrimonios superficiales, puede alterar cursos de aguas y formar grandes lagunas para el material descartado.”

 

  • Afectación del entorno en general: la MCA transforma radicalmente el entorno, pierde su posible atracción escénica y se ve afectado por el ruido producido en las distintas operaciones, como por ejemplo en la trituración y en la molienda, en la generación de energía, en el transporte y en la carga y descarga de minerales y de material estéril sobrante de la mina y del ingenio.”

 

  • Contaminación del aire: el aire puede contaminarse con impurezas sólidas, por ejemplo polvo y combustibles tóxicos o inertes, capaces de penetrar hasta los pulmones, provenientes de diversas fases del proceso. También puede contaminarse el aire con vapores o gases de cianuros, mercurio, dióxido de azufre contenidos en gases residuales, procesos de combustión incompleta o emanaciones de charcos o lagunas de aguas no circulantes con materia orgánica en descomposición.”

 

  • Afectación de las aguas superficiales: los residuos sólidos finos provenientes del área de explotación pueden dar lugar a una elevación de la capa de sedimentos en los ríos de la zona. Diques y lagunas de oxidación mal construidas o  mantenidos deficientemente, o inadecuado manejo, almacenamiento o transporte de insumos (como combustibles, lubricantes, reactivos químicos y residuos líquidos) pueden conducir a la contaminación de las aguas superficiales.”

 

  • Afectación de las aguas subterráneas o freáticas: aguas contaminadas con aceite usado, con reactivos, con sales minerales provenientes de las pilas o botaderos de productos sólidos residuales de los procesos de tratamiento, así como aguas de lluvia contaminadas con contenidos de dichos botaderos, o aguas provenientes de pilas o diques de colas, o aguas de proceso contaminadas, pueden llegar a las aguas subterráneas. Además, puede haber un descenso en los niveles de estas aguas subterráneas cuando son fuente de abastecimiento de agua fresca para operaciones de tratamiento de minerales.”

 

  • Afectación de los suelos: la MCA implica la eliminación del suelo en el área de explotación, y produce un resecamiento del suelo en la zona circundante, así como una disminución del rendimiento agrícola y agropecuario. También suele provocar hundimientos y la formación de pantanos en caso de que el nivel de las aguas subterráneas vuelva a subir. Además, provoca la inhabilitación de suelos por apilamiento de material sobrante.”

 

  • Impacto sobre la flora: la MCA implica la eliminación de la vegetación en el área de las operaciones mineras, así como una destrucción parcial o una modificación de la flora en el área circunvecina, debido a la alteración del nivel freático. También puede provocar una presión sobre los bosques existentes en el área, que pueden verse destruidos por el proceso de explotación o por la expectativa de que éste tenga lugar.”

 

  • Impacto sobre la fauna: la fauna se ve perturbada y/o ahuyentada por el ruido y la contaminación del aire y del agua, la elevación del nivel de sedimentos en los ríos. Además, la erosión de los amontonamientos de residuos estériles puede afectar particularmente la vida acuática. Puede darse también envenenamiento por reactivos residuales contenidos en aguas provenientes de la zona de explotación”.

 

  • Impacto sobre las poblaciones: la MCA puede provocar conflictos por derechos de utilización de la tierra, dar lugar al surgimiento descontrolado de asentamientos humanos ocasionando una problemática social y destruir áreas de potencial turístico. Puede provocar una disminución en el rendimiento de las labores de pescadores y agricultores debido a envenenamiento y cambios en el curso de los ríos debido a la elevación de nivel por sedimentación. Por otra parte, la MCA puede provocar un impacto económico negativo por el desplazamiento de otras actividades económicas locales actuales y /o futuras”.

 

  • Cambios en el microclima: la MCA puede causar cambios en el microclima y puede provocar una multiplicación de agentes patógenos en charcos y áreas cubiertas por aguas estancadas”.

 

  • Impacto escénico posterior a la explotación: la MCA deja profundos cráteres en el paisaje. Su eliminación puede conllevar costos tan elevados que puedan impedir la explotación misma. MINERÍA DE ORO A CIELO ABIERTO POR LIXIVIACIÓN CON CIANURO”

 

Se han documentado los efectos perjudiciales del cianuro en los peces, la vida silvestre y los humanos

 

La toxicidad del cianuro

 

Para las plantas y los animales, el cianuro es extremadamente tóxico. Derrames de cianuro pueden matar la vegetación e impactar la fotosíntesis y las capacidades reproductivas de las plantas. En cuanto a los animales, el cianuro puede ser absorbido a través de la piel, ingerido o aspirado. Concentraciones en el aire de 200 partes por millón (ppm) de cianuro de hidrógeno son letales para los animales, mientras que concentraciones tan bajas como 0.1 miligramos por litro (mg/l) son letales para especies acuáticas sensibles. Concentraciones subletales también afectan los sistemas reproductivos, tanto de los animales como de las plantas. Las dosis letales para humanos son, en caso de que sean ingeridas, de 1 a 3 mg/kg del peso corporal, en caso de ser asimilados, de 100-300 mg/kg, y de 100-300 ppm si son aspirados. Esto significa que una porción de cianuro más pequeña que un grano de arroz sería suficiente para matar a un adulto. La exposición a largo plazo a una dosis sub-letal podría ocasionar dolores de cabeza, pérdida del apetito, debilidad, náuseas, vértigo e irritación de los ojos y del sistema respiratorio. Hay que tener mucho cuidado al manejar el cianuro, para efectos de prevenir el contacto dañino de parte de los trabajadores.

 

Sin embargo, según la industria, no hay ningún caso de fatalidades humanas en las minas que usan las técnicas de lixiviación con cianuro. Ante este hecho, utilizado frecuentemente como un argumento por las compañías mineras, Philip Hocker  señala: “limitar nuestra preocupación por el cianuro al hecho de que no hayan sido reportadas muertes humanas es caer en lo que los bioquímicos llaman en la teoría de toxicología “los muertos en las calles”: la actitud según la cual, si no se ven cadáveres, todo está en orden. A pesar de la ausencia de cadáveres humanos, hay evidencia de que no todo está en orden“.

 

Los trabajadores mineros suelen tener contacto con el cianuro, sobre todo durante la preparación de la solución de cianuro y la recuperación del oro de la solución. Para los trabajadores mineros, los riesgos son el polvo de cianuro, los vapores de cianuro (HCN) en el aire provenientes de la solución de cianuro y el contacto de la solución de cianuro con la piel.

 

Transcribiré, como lo indica el amplio estudio de la National Wildlife Federation de los Estados Unidos (Alberswerth et al, 1992), del cual cito a continuación las principales preocupaciones, al llamralas a este tipo de extracción del mineral con cianuro por lixiviación:

 

  • “A la vez que se extraen millones de toneladas de mineral de minas a cielo abierto y se les trata con millones de galones de solución de cianuro, las operaciones que utilizan la extracción por lixiviación con cianuro trastornan los hábitats de la vida silvestre y las cuen-cas hidrográficas, y pueden redundar en una multitud de riesgos para la salud y el ambiente. Estos impactos pueden manifestarse durante varias fases de la operación.”

 

  • “Los estanques de cianuro seducen a la vida silvestre. Ha sido registrada frecuentemente la muerte de animales silvestres, en especial aves, atraídos por el señuelo de los espejos de agua de esos estanques. La extensión generalizada de la mortalidad de animales silvestres en las instalaciones que utilizan dicho proceso ha provocado la preocupación del Servicio de Vida Silvestre y Pesquería de los Estados Unidos, a pesar de que existe técnicas para evitar la muerte de animales silvestres, por ejemplo cercas y redes que cubren las plataformas de lixiviación y los embalses de almacenamiento, para impedir que las aves y los mamíferos entren en  contacto con la solución venenosa.”

 

  • “Después de la lixiviación, el cúmulo de mineral ya procesado contiene todavía vestigios de la altamente tóxica solución de cianuro, así como de metales pesados concentrados que han sido precipitados del mineral. Muchas operaciones optan por tratar los desechos contaminados con cianuro enjuagando con agua fresca el cúmulo hasta que la concentración de cianuro baje a un nivel inferior al máximo permitido (este nivel varía entre los estados y países). Una vez que la concentración de cianuro baja al nivel permitido, normalmente se deja en el lugar el material ya procesado, se compacta y puede que se haga o no se haga el esfuerzo de reconstruir ecológicamente el sitio”.

 

  • “Si no se enjuaga totalmente el mineral usado y la roca de desecho, o si se le deja sin tratar, el cianuro puede seguir filtrándose al medio ambiente. Tanto el cianuro como los metales pesados liberados por él (entre ellos se encuentran arsénico, antimonio, cadmio, cromo, plomo, níquel, selenio, talio) y otras sustancias tóxicas que se encuentran en el cúmulo y los lixiviados (por ejemplo sulfuros), son una amenaza para las quebradas, ríos o lagos, para las fuentes subterráneas de agua y para los peces, la vida silvestre y a las plantas (citado también por Hartley,1995)”.

 

Sobre los escapes de cianuro y la afectación al medio ambiente

 

Siguiendo el mismo informe indica que, “las dos clases más comunes de escapes de cianuro al medio ambiente en operaciones de extracción por lixiviación resultan de”

 

  1. Forros      (geomembranas colocados debajo de los cúmulos y los estanques) que      permiten filtraciones debido a un diseño inadecuado, a defectos de manufactura, a inadecuada instalación y/o a daños (agujeros) producidos durante el proceso de operación. En su excelente reseña sobre los forros (geo-membranas)  utilizadas por la minería de oro, Reece  afirma: “Todos los forros tienen escapes. Esa es la cosa más importante a comprender acerca de las geomembranas  usadas en la minería que utiliza la extracción por lixiviación con cianuro. La única diferencia entre ellas es que algunas han tenido   filtraciones y otras las tendrán”.

 

 

 

  1. Soluciones que se desbordan de los embalses de almacenamiento. Estos escapes causan daños a las plantas y a los animales que tienen contacto con concentraciones letales de la solución de cianuro, y representan una  amenaza a largo plazo para las aguas subterráneas (freáticas). Generalmente,  los embalses de almacenamiento son diseñados para resistir grandes  tormentas y crecidas. Sin embargo, no siempre impiden los desbordamientos.  Los metales pesados y el agua contaminada con cianuro que escapan de un embalse  de almacenamiento ocasionan mayores daños cuando fluyen directamente a   cursos naturales de agua. La solución que escapa puede ser suficiente para  matar peces y otras formas de vida acuática, o para contaminar recursos de  agua potable.

 

 

 

Acerca de documentación al tema, pueden consultarse varios autores y literaturas  específicas  relacionadas a la problemática minera a cielo abierto bajo el tratamiento de cianuro por lixiviación.

 

Recomiendo este vídeo hecho por actores y personalidades argentinas en contra de la megaminería:

 

 

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  • Fuentes      de información: Agencia opisantacruz/ ¿Qué es la mina a cielo      abierto?,AECO-AT/puertae.blogspot.com.ar/Mitos y realidades de la minería      transnacional, Jennifer Moore/www.noalamina.org/www. cyt-ar.com.ar/www1.rionegro.com.ar/www.concienciasolidaria.org.ar

Artículo publicado el 22/05/2012 en: www.ellibrepensador.com

 

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